Sin internet

Con sinceridad, con solo oír la frase “Sin internet”, es suponer un caos, lamentablemente la tecnología se ha inmerso en nuestras vidas a tal punto que no tener conexión a internet por un día entero, puede tornarse una pesadilla.

Miles de actividades, están siendo gobernadas por la conexión a datos, que es como si muriéramos por esas horas de desconexión, no se trata de un organización que sale del juego, una empresa de telefonía que cae la plataforma, o quizás solo por unas horas por mantenimiento, el asunto es un día entero sin que puedas conectarte con el mundo entero, realizar compras, transacciones bancarias e incluso la seguridad se vería perjudicada.

Es cierto que antes no poseíamos tales dispositivos y vivíamos plenamente, pero ahora están sembrados en nuestras vidas, no contar con ellos es todo un riesgo. Al menos en el área de la seguridad así lo es, existen plataformas de soluciones de cerrajeros que hacen monitoreo por medio de internet a las organizaciones que adquieren sus productos. Todo el sistema de vigilancia, podría quedar sin protección alguna de no tener conexión a datos para conectarse a la central. ¿Es que acaso deberías volver a los mecanismos cerrajeros tradicionales?

Esta es una de las sensaciones de las cuales se puede experimentar al quedarnos sin conexión de internet, pero no estoy hablando de algo irreal, es cierto que se ha venido conociendo la noticia de que se podría dejar sin internet al mundo entero, por los posibles ataques terroristas que se han venido viviendo. Ahora quedaremos sin internet por labores de mantenimiento para refuerzos de las plataformas? O ¿Por qué llegaron los marcianos para castigarnos apagándonos la conexión indefinidamente?

Mi cabeza no logra digerir la idea de que alguien en el mundo le convenga dejarnos a todos sin internet, porque estaría perjudicándose el mismo, su país y sus conterráneos. Estoy consciente que hay países que viven aún sin que la tecnología ni el internet los invada pero de una manera indirecta también reciben beneficios, de hecho, si el resto del mundo colapsa, son a esas zonas vírgenes – por decirlo de algún modo- donde tiene la clave de cómo vivir sin el abuso de la tecnología, por las que serán el foco de atención, lo que es posible que haga tambalear su equilibrio.

Sin duda, se estaría en un estado de fragilidad, como cuando un niño comienza a caminar tropezando con cada obstáculo para dominar el arte del equilibrio, por no tener las habilidades para realizarlo por sí solo, mas estar acostumbrado a que lo lleven cargados en brazos, tal como la tecnología nos lleva muchas veces, cargados en brazos. ¿Qué pasaría cuando nos suelte? ¿Estaremos capacitados para comenzar a avanzar nuevamente con nuestros propios pies? Esto pregunta es válida para la reflexión.

¿Qué tan preparado estas para afrontar una vida sin internet absolutamente? Hay que empezar a tomar cartas en el asunto, dejar de ser tan dependientes, señales hay de sobra que hay altas posibilidades de que suceda, ¡Guerra Avisada, No mata Soldados!