Cuidado con prestar tu cargador

Los estándares son una belleza para el mundo de la tecnología porque significan que todos somos más compatibles entre nosotros. Cuando todos los dispositivos utilizan el mismo estándar para auriculares, podemos intercambiar audífonos y usar los mismos en varios dispositivos. El estándar USB ha marcado un antes y un después en el mundo de la computación y tecnología en general, ya que este bus serial universal logró que todo se pudiese conectar con todo, el mismo cable nos unía.

Este estándar ha evolucionado con los años, tanto en versiones que permiten mayores velocidades de transmisión de datos como en tamaños, permitiendo que nuestros teléfonos inteligentes incluyan un muy pequeño puerto para manejar sus datos y carga, siendo este el micro-usb. Hoy en día surge un nuevo estándar para estos puertos, el usb tipo C, que con su forma redondeada es reversible, y así, por fin, no importa como intentemos conectar el cable, siempre entrará a la primera. Pero un nuevo estándar trae un nuevo problema, en este caso son los fabricantes, que han optado cada uno por modificar el estándar usb c para agregarle sus tecnologías propias de carga rápida de teléfonos. Esto suena muy bien cuando lo usamos con el teléfono para el que fue diseñado el cable, pero debemos saber que si tenemos uno de estos cargadores rápidos lo mejor será no prestarlo, puesto que podría freír la batería de un teléfono para el cual no fue diseñado. Es una pequeña desventaja para este nuevo estándar, pero al estar prevenidos podremos evitar desafortunados accidentes.